martes, 11 de julio de 2017


Ardo sin fuego,

bebo sin líquidos,
amo con dolor de desapego,
no me sobran los seres queridos,
me falta el amor a mi propio ego.
¡Qué maremágnum de contradicciones!
A la deriva van las sensaciones.

M.L.


Claridad en la noche
oscuridad por el día,
en esa comisura 
el insomnio te aleja
de la cordura.

M.L.
De tu ser sale mi yo
porque tu existencia
moldea mi esencia,
de tu ser sale mi yo
soy arcilla en tus manos,
de tu ser sale mi yo
porque nos amamos,
no es un amor romántico,
no es un amor fanático,
no es un amor matemático,
es un algoritmo 
con mucho ritmo.

M.L.

viernes, 7 de julio de 2017

TRANSPARENTE MIRADA

Transparente mirada,
atraviesa pensamientos
celosa hasta de la luz 
que entra por mi ventana.
Transparente mirada,
intuitiva como la gaviota
sobrevolando la costa
con la mar encrespada.
Transparente mirada,
me tienes hechizada.

M.L.

COLIRIO POR FAVOR


Tiempo con aires de olvido, 
viento del desierto que sopla 
y borra las huellas de lo vivido,
sueño sediento,
espejismos de mar abierto.
Arena, sol, vestigios del ayer,
todo dentro de un mismo ser,
todo con otro querer,
yo sólo quería de tus labios amor beber.
Arena, sol, vestigios de lo que no pudo ser,
y la deslumbrante luz del desierto no te deja ver.
Arena, sol, vestigios de un amor 
que momificados quedarán,
los arqueólogos no vendrán,
mejor así, nuestras vergüenzas
la luz no verán.
Colirio por favor, me ciega tanto dolor.

M.L. 

martes, 4 de julio de 2017

Clara nació diminuta, 2,100 kg es la cifra que figura en su ficha de nacimiento, un 20 de abril de 1988, peso que la llevó directamente a una incubadora que la apartaba ya desde el comienzo de su vida del contacto con su madre, una separación inexorable desde que con ojos inquietos, vio por primera vez la luz,” ¡qué pequeñita!”-exclamó la parturienta-aún bajo los efectos de la epidural, “sí, pero muy lista", replicó la árida enfermera, que ni siquiera posó un segundo en el regazo de la madre a su recién nacida. 
Clara se sentía enclaustrada y sin los apegos básicos afectivos para entender aquel nuevo mundo. Mientras su físico se terminó de desarrollar, a los 15 días, por fin aquella madre que en sus entrañas sin suficientes nutrientes  no le puedo dar un desarrollo corporal adecuado, la estrechó por primera vez contra su pecho, unos senos enjutos como manantiales secos. Clara no estaba condenada pero su vida había comenzado en unas condiciones que marcarían su cotidianidad bajo la oscura sombra de la inestabilidad.

Breve relato. Mercedes Lázaro.


sábado, 1 de julio de 2017

Mi dedo persigue esa gota de agua
deslizándose por el vidrio del cristal
hasta fundirse con el horizonte de la nada,
para llegar a ese destino fatal.
Te amé en aquel instante 
de cielo lloroso,
de calles encharcadas.
Aquel instante de amor,
orgulloso y vanidoso,
se reía de un final inminente,
de un final, que como la gota de agua
desembocó en el horizonte de la nada.

M.L.