martes, 17 de noviembre de 2015

LAS NO CONCLUSIONES DEL CONFLICTO BÉLICO / LE INDECISIONI DEL CONFLITTO BELLICO


El dolor de los atentados sucedidos el pasado viernes trece de los corrientes sigue en mi corazón como un eco sonoro que vuelve como esos gritos que se lanzan cuando estamos en lo alto de una montaña. Hemos vivido desde entonces un maremágnum de noticias relacionadas con esta barbarie de una guerra que no explotó ese fatídico día. Yo diría que llevamos ya mucho tiempo viviendo en conflicto, aunque hay quien piense que hemos estado viviendo en Disneylandia. 
Una crisis económica que nos lleva azotando desde el 2008, una crisis a la que muchos han definido como una guerra sin armas porque se ha quedado mucha gente por el camino. Personas que se han quitado la vida cuando han perdido su trabajo o han sido desahuciadas de unas casas hipotecadas por la ilusión de crecer, de tener una vida mejor, como los inmigrantes que salen de sus países, siguiendo un ciego sueño.
No sé quién ha estado viviendo en Disneylandia, ¿Mickey Mouse y Daisy?, qué suerte...sin pagar alquileres desorbitados ni hipotecas, ni impuestos desproporcionados ¿siguen siendo pareja, estaban casados o vivían en pecado? poco importa el mundo de la fantasía cuando la realidad que hemos vivido no ha sido esa para la inmensa mayoría. 
Trabajando nadie se hace rico, no es un sabio dicho popular o quizás sí, yo siempre lo he oído, entonces quizás pertenezca al mundo de los aforismos; pero un trabajo o una actividad digna deberían permitir poder vivir sin el agua al cuello para pagar las facturas, la comida, el colegio de los niños, la casa, los impuestos, todos aquellos gastos básicos que son un latigazo para los ciudadanos porque el sueldo no es que no les haga ricos, es que, desde el 2008 por lo menos, no permite llegar a fin de mes, y si no, solo (ahora el adverbio sólo ya no lleva tilde, a la rae también le gusta la moda) hace falta darse una vuelta por cualquier supermercado para darse cuenta de que ya se acabó lo que entró a primeros de mes ganado con esfuerzo.
Esta es la inmensa mayoría: los ciudadanos que conforman las poblaciones, ciudades, regiones, provincias, países. Luego están los listos que como no viven el presente sino que miran de aquí a mañana, se lo pasan un poco mejor y luego hay una cúspide inteligente que no vive para nada esa popular y actual idea de no pensar en otra cosa que no sea el actual momento sino que mira en perspectiva, y esta (tampoco llevan ya tilde los pronombres demostrativos, no salgan a la calle con la tilde porque no irán a la moda) es la que maneja el cotarro, la que mueve los hilos de esa inmensa mayoría de marionetas a la que a mediados de mes hasta la tortilla de patatas le sale cara, con el precio que tiene ahora el aceite.
¿Cómo se para esta guerra de suicidas, de odio, de rabia, de incomprensiones? "Hay que ir al origen, a la financiación del estado islámico, al conflicto entre sunitas y chiítas" dicen algunos. "Hay que atacar sin piedad" dicen otros. El caso es que ¿qué se puede hacer? esa gran cúspide que maneja el mundo desde unas perpetuas tinieblas es intocable, a ella no hay acceso. Bombardear es una cruel decisión pero poner la otra mejilla tampoco funcionaría con personas que han perdido el sentido común y llamarles personas puede que sea un insulto a las bestias.
Yo no sé qué hay que hacer, yo leo, valoro, lloro, pienso y las conclusiones se me mezclan como el aceite con el vinagre. Soy emotiva, impulsiva y estoy desilusionada por las fogosas palpitaciones de este mundo que poco a poco nos está sepultando.

ITALIANO


Il dolore degli attentati accaduti lo scorso venerdí tredici continua nel mio cuore come un eco sonoro che torna indietro come quelle urla che si lanciano quando siamo in alta montagna.  Abbiamo vissuto da questo momento un maremagnum di notizie che riguardano questa barbarie di una guerra che non scoppió quel fatidico giorno. Direi che sono già parecchi anni che viviamo in conflitto, nonostante ci sia qualcuno che pensa che siamo stati a vivere a Disneyland. 
Una crisi economica che ci stà frustando dal 2008, una crisi che é stata definita dai piú come una guerra senza armi perché molta gente é caduta lungo il percorso. Persone che si sono tolte la vita quando hanno perso il proprio lavoro o sono state sfrattate da case ipotecate dall'illusione di crescere, di avere una vita  migliore, come gli immigrati che escono dai propri Paesi seguendo un cieco sogno.
Non só chi sia stato a vivere a Disneyland, Topolino e Minnie? beati loro, senza dover pagare affitti esorbitanti né ipoteche, né tasse sproporzionate; fanno sempre coppia insieme? erano sposati? oppure vivevano facendo peccato? poco importa il mondo della fantasia quando la realtà che abbiamo vissuto non sia stata questa per l'immensa maggioranza.
Lavorando nessuno diventa ricco, non si tratta di un saggio proverbio o forse si, io l'ho sempre sentito dire, allora puó darsi che appartenga al mondo degli aforismi; però un lavoro o un'attività degna dovrebbero  permettere di poter vivere senza avere l'acqua alla gola per pagare bollette, mangiare, casa, insomma, tutte quelle spese basilari che sono una frustata per i cittadini perché lo stipendio non é che non li faccia diventare ricchi, é che dal 2008 al meno, non li fa arrivare a fine mese; basta farsi un giro per i supermercati a metà mese per rendersi conto che lo stipendio, guadagnato con grandi fatiche, é già bello che finito.
Questa sarebbe l'immensa maggioranza; i cittadini che costituiscono le popolazioni, le città, regioni, province, Paesi. Dopo ci sono i furbi, che siccome non vivono il presente ma puntano al giorno dopo se la passano meglio e poi c'é l'apice intelligente che non vive per nulla il momento ma guarda in prospettiva, ed é colui che manipola l'immensa maggioranza di burattini.
Come fermare questa guerra di suicidi? di odio? di rabbia? di incomprensioni? "Bisogna andare all'origine, al finanziamento dello Stato Islamico, al conflitto tra  Sunniti e Sciiti", dicono alcuni. Altre voci invece parlano di "attaccare senza pietà". Il fatto é: cosa si deve fare? quel grande apice che manipola il mondo delle perpetue nebbie é intoccabile, é inaccessibile. Bombardare é una crudele decisione, ma mettere l'altra guancia non funzionerebbe con persone che hanno perso il senso comune e chiamarle persone forse sarebbe offendere le bestie.
Non só cosa bisogni fare, leggo, valuto, piango, penso e le conclusioni  mi si mescolano come l'olio e l'aceto. Sono emotiva, impulsiva e sono delusa per le focose palpitazioni di un mondo che piano piano ci stà sepellendo.