domingo, 31 de agosto de 2014

TÚ NO ERES NADA PARA MI


Tú no eres nada para mí,
pero yo lo soy todo para ti,
soy la mano que sujeta tu frente cuando vomitas,
soy esa herida abierta que no cierra
una herida que sangra y que no cuaja,
soy el que soporta tus balas,
tus dardos envenenados,
tú no eres nada para mí.

Gritos de ira cargados
vacían un interior
lo vacían de claror, 
enfrían el ardor.
Maldiciones sin temor
queman las semillas 
de un clandestino amor,
tú no eres nada para mí,
pero yo lo soy todo para ti.

Sin mí no puedes odiar,
sabes que no rezo,
pero deseo con fuerza 
que me puedas olvidar,
a mí tu Dios no me puede ayudar.









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