lunes, 18 de junio de 2012

EL AVISO DE ALEXIS DE TOCQUEVILLE

La situación que vivimos actualmente es para suicidarse. En esta Tercera Guerra Mundial financiera mucha gente ha tomado esta decisión, la de quitarse del medio. En Italia un ciudadano lo hizo justo un día antes de que le surgiera un trabajo, trágicas ironías de la vida. Algunos pensadores, meditadores, consideran que cualquier cambio que se produzca en nuestra existencia terrenal siempre es para bien, por cruel que parezca en determinadas situaciones. Es difícil pensar así, pero indudablemente es un pensamiento sedativo para el dolor más intenso.
El politólogo francés Alexis de Tocqueville en su libro "La Democracia en América", publicado en dos volúmenes (el primero de ellos en 1.835 y el segundo en 1.840) tras un viaje realizado a EE.UU. en 1.831 para estudiar las instituciones políticas de aquel país, hablaba básicamente del cambio de una sociedad aristocrática a otra estamental en el S.XIX en América y argumentaba que la principal diferencia entre una y otra es que en la aristocrática es imposible pasar de una clase social a otra, los terratenientes aristócratas tenían el poder sobre los campesinos incultos y sometidos. Por lo contrario, en la sociedad estamental, dividida en tres clases sociales (alta, media y baja), el paso de una a otra era factible.
El salto de un tipo de sociedad a otra supuso que la aristocracia viese cómo su poder se lo iban acotando los burgueses de clase social media, comerciantes y productores con el desarrollo de la industria.
Alexis de Tocqueville consideraba la democracia como la forma de gobierno más justa pero avisó de un riesgo: el régimen de la mayoría puede degenerarse en un régimen despótico.
Una sociedad, según el análisis marxista es una base económica, trabajo productor de objetos y de bienes materiales, división y organización del trabajo. En segundo lugar es una estructura, relaciones sociales estructuradas y estructurantes a la vez, determinadas por la base y determinando unas relaciones de propiedad. Por último están las superestructuras, que comprenden unas elaboraciones jurídicas (códigos), unas instituciones (el Estado entre otras) y unas ideologías. 
El consumo reaparece con unas mediciones específicas: las ideologías, la cultura, las instituciones y organizaciones. 
La cultura es una forma de repartir los recursos de la sociedad y, en consecuencia, de orientar la producción.
Bien, todo esto es la teoría, en este momento histórico (2012 odisea mundial) en el que el euro va a la deriva y la dieta vuelve a ser la de no llegar a fin de mes ¿qué es lo que no se ha hecho bien? ¿El riesgo del que hablaba Tocqueville en lo que puede degenerar el gobierno de la mayoría se ha hecho realidad?

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