jueves, 21 de julio de 2011

LAS GUERRAS




Hay una definición del infinito que dice así: "El infinito es una circunferencia que pasa por todas partes y no tiene el centro en ninguna". Tengo la sensación de que todo en la vida sea infinito, el tiempo, los acontecimientos, la sociedad, el progreso, la realidad en general me huele a infinito. 
El infierno de la guerra sigue separando a pueblos que se odian sin conocerse, destruyendo el ritmo de la vida humana y los indignados de la época actual no pueden demostrar su verdad porque no tienen el prestigio encaramado de los intelectuales. Si pudiésemos controlar nuestros instintos, la parte más baja que tenemos los seres humanos, evitar el frenesí de la bestia bruta, y si los grandes de la Tierra y el progreso no manipularan a una masa ciega de ira, evitaríamos muchas guerras que como siempre, pagamos los pobres infelices sus consecuencias. 
Si la civilización lleva implícitas las ideas de orden y moral no entiendo las guerras coloniales porque un obús que devasta en un instante los afanes y todo lo que tiene un pueblo es completamente amoral.
El hombre, la raza humana, sirve para mucho más que para simplemente devorar a su vecino, ¿o no?

2 comentarios:

XAVIER dijo...

El ser humano, tarde o temprano será devorado por el mismo, si no tiempo al tiempo, somos muchos y por desgracia, para construir hay que destruir.

Mercedes Lázaro dijo...

Glups!! me viene a la cabeza un cuadro: "Saturno devorando a su hijo", de las pinturas negras de Goya...